POBLACION RURAL DE NICARAGUA, SU ESCASO ACCESO A LA EDUCACION Y AL EMPLEO

Nicaragua

Según la “verdad indiscutible” asumida por muchos, se dice que la población rural de Nicaragua se está reduciendo y está emigrando a las ciudades. Sin embargo, los datos de los censos de población indican lo contrario.
El INIDE(Instituto Nicaraguense de Información para el Desarrollo),  ha realizado los dos últimos censos con un intervalo de diez años (1995 y 2005) -por lo que son datos muy confiables- y los resultados nos dicen que en términos relativos la población rural pasó del 45.6% de la población total al 44.1%, lo que indica que en diez años el cambio no ha sido significativo.
En números absolutos: en 1995 la población rural era 1 millón 970 mil personas. Y en 2005, 2 millones 270 mil personas, lo que significa que en diez años LA POBLACION RURAL SE INCREMENTO EN UN 14%.
Este cambio poblacional supone un enorme reto en el empleo. Utilizando los datos del Censo, en 2005-2010, entraron anualmente en promedio a la edad laboral (15 años en adelante) 130 mil 310 jóvenes de ambos sexos.
En 2011-2015 el promedio anual será de unos 129 mil jóvenes. Esto significa que en cinco años -el período de cada gobierno- el Estado debe ser capaz de generar unos 650 mil empleos, sólo para cubrir esta justa demanda de nuestra juventud. De estos jóvenes que demandan empleo, 330 mil son jóvenes rurales.
También debemos contrastar estos datos con las estadísticas de educación. Según el censo de 2005, sólo el 7% de la población nicaragüense consigue entrar a la Universidad. Si esto es así, la mayoría de los jóvenes que salen de la secundaria lo que necesitan es un empleo. Y no lo encuentran.
Sabemos también que la población rural es la que menos accede a la Universidad (apenas el 1.1%), también la que menos accede a la secundaria (sólo el 13%) y es mucho menor el porcentaje de los que la terminan y son bachilleres.
Hay que recordar que el sistema educativo rural se basa en escuelas primarias multigrado que llegan hasta el cuarto grado de primaria. A partir de ese nivel, niñas y niños deben recorrer largas distancias para completar su primaria y después moverse a los principales núcleos poblacionales para estudiar la secundaria.
En esa situación, cada año unos 65 mil jóvenes rurales necesitan una ocupación. Ellos son nuestro bono demográfico y muy probablemente quien más se beneficia de ese bono es Costa Rica.
Porque ese “bono” son los jóvenes que emigran a Costa Rica cada año para realizar allí trabajos temporales.
El aprovechamiento de nuestro bono demográfico con capacitación escolar y técnica de nuestra juventud para garantizarles un empleo digno es el primer gran reto estructural que tiene Nicaragua.
Ese reto es más acuciante en el sector rural.
Fundación Masaya Contra La Pobreza de Nicaragua, es promotora de la educación y capacitación de la poblacion rural de Nicaragua a través de sus programas.     

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